Las Grandes Preguntas ...

Y las Respuestas Personales...
 

La primera versión de esta página fue creada en Octubre de 1999 y fue una experiencia doble. Por un lado aprendí a construir una página Web y, por otro lado descubrí lo interesante y estimulante que resulta someter las ideas personales a la evaluación de desconocidos.

Algunos temas de la maravillosa Amparo Ochoa, para recordar, para disfrutar.... y para pensar.

Adelita

Jugar a la Vida

Yo Pienso que a mi Pueblo

La Maldición de Malinche

Una cosa es charlar entre amigos y otra muy distinta es recibir comentarios de personas que no sólo no conocemos sino que, probablemente, nunca llegaremos a conocer personalmente. Internet ha introducido un cambio cualitativo en la sociedad en general y en las relaciones humanas en particular.

Los temas elegidos para mi primera incursión en la Web fueron libres puesto que mi intención era la de aprender a usar esta maravillosa herramienta, para luego aplicarla, como realmente hice, a la promoción de los servicios profesionales de las tareas que realizo en el área de Gas y Petróleo.

Algunos de los temas que desarrollé inicialmente fueron discontinuados, otros (como la Teoría de la Relatividad) tomaron cuerpo propio, y muchos fueron reformulados a medida que acumulaba fuerza y tenía tiempo para dedicarles energías.

Y, hoy, 2 de noviembre de 2010, agrego un tema nuevo. Un tema que nunca, hasta ahora, imaginé que podía volcar en esta página:

La política y su importancia en el destino de los pueblos.

En Argentina, mi patria amada, hemos pasado por experiencias que seguramente no son las más dolorosas ni las más importantes a nivel de la humanidad en su conjunto, pero puedo asegurar, en primera persona, que son experiencias que sirven para templar el espíritu y para encontrar sentido a nuestro paso por este mundo.

Pertenezco a una generación que vivió su infancia escuchando que "Perón" era una mala palabra (de hecho, prohibida) y que "La política e porca" (así en una mezcla de italiano y español como para que tenga más peso).

La pésima experiencia del tercer mandato de Perón (allá por el ´73) dieron asidero a los dichos previos y la negra noche posterior (que empezó en el ´76 y se llevó a muchos de los mejores jóvenes de aquella época), me convencieron de que los poderosos nunca obran a favor del pueblo. De modo que el voto y la democracia (recuperada en el ´83) podían ser un lindo ejercicio, pero no era bueno cifrar muchas esperanzas en ella.

Después la orgía de los ´90, donde se (mal) vendió la patria en aras de un supuesto "eficientismo" del mercado, terminó de reafirmarme en la creencia de que poco podía esperar de la "clase" política. La variable de ajuste siempre era el pueblo.

Pasó nuestra horrible crisis del 2001, en manos de un gobierno catastróficamente inoperante en las variables de interés (pero muy eficiente a la hora de reprimir) y, después de varios amagues, a cada cuál peor, resultó electo un desconocido que seguramente sería más de lo mismo.

Pero el país empezó a calmarse y a crecer (más rápido de lo que yo podía apreciar).

La protesta social dejó de reprimirse.

Se empezó a hablar (seriamente) de derechos humanos.

Se volvió a incluir a los  jubilados en la acción de gobierno.

Los negocios empezaron a reabrir sus puertas.

Las fábricas empezaron a crecer y a ofrecer trabajo.

... y tantas cosas más

... y yo (maldito sea) no me di cuenta de todo eso hasta que, sin mi voto, ese pingüino desprolijo le cedió el mandato a su esposa.

Una esposa que, gracias a una protesta de ricos y poderosos en el 2008, pude darme cuenta que estaba luchando para nosotros (su pueblo).

Una esposa que me emociona hasta las lágrimas por su compromiso y abnegación (una palabra que creía que estaba destinada sólo a los próceres del pasado, pero que, en este caso, la aplico convencido).

Una esposa que acaba de perder a su pareja de toda una vida y a la que le pedimos (vaya egoísmo) que, en medio de su dolor infinito, nos siga defendiendo y que siga luchando por un país más justo, igualitario, soberano y ejemplar para otros que puedan haber perdido la esperanza.

!Fuerza Pingüina! ... somos muchos los que vamos a ayudarte a seguir tus ideales, que son los nuestros, y que creíamos que eran utópicos hasta que llegaron ustedes.

Y, al gusano repulsivo que tenemos de vicepresidente, sólo puedo decirle gracias. Él no se imagina cómo brilla nuestra querida presidenta contra un fondo tan oscuro y miserable que además es útil para recordarnos permanentemente hacia donde no queremos volver.

En el camino, escribí un libro relacionado a mi actividad profesional (Movimiento de Fluidos en Reservorios de Hidrocarburos - 2004), otro dedicado a mi visión particular de la Relatividad (La Relatividad Conceptual - 2005) y, finalmente, un tercer libro (La Gallina, el Infinito y el Libre Albedrío - 2009) dedicado especialmente a los temas que me resultaban más atractivos de entre los que, un tanto azarosamente, había elegido para hacer mis primeras armas en Internet.

Debo reconocer que inicialmente no me di cuenta que estaba escribiendo sobre filosofía. Sólo tomé conciencia de ello a través de las menciones de mis ocasionales interlocutores.

La tarea  ha sido muy entretenida hasta este punto y espero que lo siga siendo

De modo que la página que ahora están leyendo es la última versión (10 años después de la original) que incluye algunos capítulos del último libro mencionado y, como apéndice, algunos temas no incluidos en dicho libro.

 

Aquellos de ustedes que quieran acceder a la versión completa del libro tienen dos vías alternativas.

1.- Pueden solicitarlo a Editorial Dunken (http://www.dunken.com.ar/)

2.- Pueden solicitarme la versión electrónica (Gratuita), escribiendo a mi correo (marcelo@crotti.com.ar)

... Por supuesto que prefiero que recurran a la primera opción. Pero, con gusto, pueden recurrir a la segunda. J

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